LA LEYENDA DEL “WALPURGIS”:

De acuerdo a la leyenda y tradición de países como Alemania, la región de Escandinavia y otras zonas de Europa, la noche que transcurre entre el 30 de abril y el 1 de mayo marca la fecha en que las brujas del viejo continente celebran una de sus reuniones más importante del año: “La Noche de Walpurgis”. Walpurgisnacht en alemán o Valborg en sueco.

Según las historias del folclore europeo esa noche miles de brujas de Europa celebran un aquelarre o Sabath, es decir, una reunión masiva de brujas en los bosques o preferentemente en la cima de las montañas junto a grandes hogueras esperando la llegada del cambio de estación y donde aparecía el diablo en forma de macho cabrío al que las brujas rendían pleitesía y juramento entre danzas y hechizos.

De acuerdo a la tradición, esta reunión era celebrada principalmente en la montaña de Brocken o Brockberg de la cordillera de Hartz en Alemania. También en la región de Blockula, en Suecia; y en el territorio de Puy de Dome en Francia. A pesar de esta popular y terrorífica creencia, la noche de Walpurgis puede explicarse como la elaboración de ideas y conceptos que mezclan: el folclore, las tradiciones de los países de Europa, las ideas religiosas y los conceptos del paganismo previo a la llegada del cristianismo.

SANTA WALPURGA. LA MONJA QUE COMBATIÓ EL PAGANISMO:

La “Noche de Walpurgis” o “Noche de Walburga” recibe el nombre debido a la relación con Santa Walpurga (o Santa walburga), una monja y misionera inglesa quien junto a misioneros católicos ayudó a la predicación del cristianismo de la Iglesia Católica Romana en Inglaterra y Alemania durante el siglo VIII d.C.

Nació en el reino de Wessex (Inglaterra) en 710. Era hija del rey Ricardo “el Sajón” y sobrina de San Bonifacio, santo de Germania.

Desde pequeña estuvo recluida en un convento y se convirtió en monja. En el año 748 viajó con otras monjas a Germania partiendo de Wessex en barco. En el trayecto del mar fue desatada una tormenta, Walpurga en la cubierta de la embarcación se puso de rodillas y oró, la tormenta cesó y el mar tornó en calma. La noticia de este milagro fue extendida y Walpurga tuvo fama de santa.

Santa Walpurga

Vivió desde entonces en Germania, fue nombrada abadesa y estuvo a cargo de un convento y en su labor religiosa convirtió a muchos paganos al cristianismo. Pasó sus últimos años de vida en la iglesia y monasterio Heidenheim de Baviera donde falleció el 25 de febrero de 779.

En el año 870 el obispo de la ciudad de Eichstätt, en Baviera, llamado Otkar, tuvo un sueño en el cual Walpurga aparecía haciendo ver que su tumba había sido profanada por unos trabajadores que restauraban la iglesia de Heidenheim deteriorada para esas fechas.

El obispo tomó el sueño como un aviso y trasladó los restos de Walpurga el 1 de mayo de 870 a Eichstätt. Se dice que con el traslado de los restos inició su veneración oficial y el día 1 de mayo declarado en su nombre.

En 893, el obispo Erchanbold, sucesor de Otkar, abrió en una ocasión el relicario que contenía los restos de Walpurga para extraer una parte de las reliquias como regalo a Liubula, abadesa de Monheim, descubriendo que el cuerpo de Walpurga estaba intacto e inmerso en una especie de aceite que fluía de sus restos, específicamente de sus pechos, lo que acrecentó su fama de santidad. Parte de las reliquias de Walpurga fueron llevadas a otras ciudades al igual que su aceite el cual obraba milagros y curaciones.

Posteriormente fue canonizada por la iglesia católica y su fiesta de veneración establecida al 1 de mayo.

La santa fue aclamada por los cristianos de Germania, quienes oraban a Dios por medio de la intercesión de Santa Walpurga, para luchar contra las plagas, enfermedades y protegerse contra la brujería; ya que según la tradición Santa Walpurga logró convertir a la población local pagana al cristianismo.

En algunas partes del norte de Europa la festividad de Santa Walpurga fue extendida, así como también la creencia de las personas que encendiendo hogueras en la víspera de Santa Walpurga (30 de abril), colocando crucifijos en las puertas de las casas y participando de las procesiones y misas de la Iglesia Católica, podían alejar a los espíritus malignos y las brujas de la noche que transcurría entre el 30 de abril y 1 de mayo.

ORÍGENES DE “LA NOCHE DE WALPURGIS” (WALPURGISNACHT/VALBORG):

La noche entre el 30 de abril y 1 de mayo, según la tradición, era una celebración cuyos orígenes se remontan a épocas previas a la llegada del cristianismo a Europa, cuando los pueblos germánicos, celtas y escandinavos festejaban esta fecha como la llegada del verano y despedían los fríos y oscuros días del invierno con diferentes ritos, lo que marcaba para ellos un cambio de estación.

Su equivalente contrario sería el Samhaim, celebrado la noche del 31 de octubre y 1 de noviembre, como despedida del verano y el inicio del invierno.

El origen de celebración de esta fecha, adoptada con el nombre de “Noche de Walpurgis”, es oscuro e incierto. Se desconoce con exactitud qué tipo de rituales eran realizados por los antiguos pueblos germánicos esa fecha aparte de las hogueras. No obstante, con la llegada del cristianismo, las antiguas tradiciones paganas fueran rechazadas y vistas como “malignas” por la Iglesia.

Con el paso del tiempo el cristianismo se impuso en Europa y las viejas tradiciones religiosas de carácter pagano fueron eliminadas; aunque en otras ocasiones fueron incorporadas, asimiladas y adaptadas con ciertas modificaciones o variantes al cristianismo.

LA TRADICIÓN DE BELTAINE:

Lo que se conoce del origen de la festividad, celebrada entre la noche entre el 30 de abril y 1 de mayo, es su origen relacionado con las antiguas celebraciones paganas celtas en la festividad de Beltaine o Belenos, dios de la fertilidad y del fuego, al que los celtas invocaban. Una forma de adoración a este dios era encender hogueras; ya que el fuego era un símbolo de luz para los pueblos paganos, así como símbolo de renovación o purificación, de tal forma que los pueblos con las hogueras y su luz eran renovados o purificados y aumentaban su fertilidad. Entre los escandinavos y germanos el equivalente al dios celta Belenos o Beltaine era: Frey, dios relacionado con la fertilidad.

El verano para los pueblos germánicos, celtas y escandinavos era muy importante, especialmente para el período de siembra y luego la cosecha; el inicio propicio para el pastoreo y reproducción de los animales de ganado. Las cosechas y el ganado eran indispensables como fuente de alimentación y supervivencia, pues debían crecer y desarrollarse durante el verano previo al invierno.

De igual importancia era la luz proveniente de las hogueras, especialmente para los pueblos septentrionales de Europa con largos y rigurosos inviernos con la escaza luz del día y largas noches.

Por lo tanto, la festividad de los pueblos germánicos, celtas y escandinavos en tal fecha marcaba un cambio de estación, al encender hogueras daban como forma ritual la bienvenida a la estación del calor y la luz, la renovación de los habitantes por medio de la primavera y el verano y aumentar la fertilidad propicia para los próximos meses, clave para la supervivencia de los pueblos con el nacimiento de nuevos miembros en previsión de la llegada del invierno o “período de muerte”. Por lo tanto, Beltane, estaría también relacionado con ritos de fertilidad desde simples danzas o ceremonias exaltando la fertilidad, bendición del ganado y no se descarta en casos extremos, aunque no existan pruebas fidedignas, la existencia de ritos de apareamiento de tipo orgiástico y de carácter obsceno en formas de culto.

En la tradición atribuida a Beltaine se dice que las parejas (hombre y mujer enamorados) salían la noche entre 30 de abril y 1 de mayo al campo o al bosque para mantener relaciones y así aumentar su fertilidad.

Con la llegada del cristianismo la festividad de Beltane y los ritos relacionados con estas fechas fueron abolidos por la Iglesia atribuyéndoles orígenes relacionados con demonios o espíritus por su origen pagano.

La Iglesia Católica no estaría equivocada en reprimir ciertos cultos antiguos, especialmente entre los siglos V y X después de Cristo, donde el cristianismo comenzaba a extender su doctrina en el norte de Europa, condenando y luego prohibiendo los casos de ritos orgiásticos (si acaso hubiesen existido) ya que favorecían la promiscuidad y las enfermedades de transmisión sexual contraviniendo al voto del matrimonio, así como prohibir ritos terribles que involucraban el sacrificio ritual de humanos.

Sin embargo, la festividad, como tradición, estaba arraigada en algunos puntos de Europa. Su celebración pudo sobrevivir por antiguas formas paganas en forma oculta de la Iglesia en su momento durante la Edad Media. Estas celebraciones ocultas pudieron adoptar otras creencias de los pueblos o adquirir otras formas de celebración que fueron relacionadas con las brujas, hechiceras o espectros.

LA NOCHE DE WALPURGIS Y LAS VALKIRIAS:

En Escandinavia estaba relacionada las vísperas del 1 de mayo (30 de abril) con la aparición de los espíritus antiguos de las Valkirias así como ejércitos de espíritus o las almas de los guerreros que vagaban por la noche.

La teoría de las Valkirias (Valkyrja o Valkyljur en nórdico antiguo) y su relación con la noche llamada Walpurgis es interesante. El término “Walburga” o “Walburg” provendría del prefijo: Wal o Val (escoger, recoger) y el prefijo Burg (Castillo/fortaleza). La palabra: Val además recordaría al prefijo Val de Valholl ó Valhalla.

Acorde al mito: Odin o Wotan, deidad suprema de los pueblos germánicos y su esposa, la diosa Freya, celebrarían el inicio de la primavera con un grupo de hermosas Valkirias en una sección del Valhalla llamada Walburg. Según el mito las Valkirias eran mujeres guerreras cuya misión era recoger las almas de los guerreros caídos en combate o Einjerjer. Montando corceles (según estudios podrían ser lobos feroces; ya que la palabra kenningar que era designada para “corcel de Valkiria” era utilizada también para el término: lobo) marchaban por los campos de batalla seleccionando a los valientes guerreros para llevarlos al Valholl o Valhalla.

Algo que caracterizaba a estas guerreras celestiales no solo era su capacidad bélica, sino su belleza extrema. No obstante, según el mito, las Valkirias alcanzarían su grado de belleza luego de un proceso de transformación que estaba precedido y manifestado por tormentas y ventiscas de nieve durante los meses de invierno. Durante esta transformación Freya acompañaba a las Valkirias y juntas adquirían aspecto de furiosas guerreras, lanzaban gritos terribles y cabalgando sus corceles en el cielo desataban las tormentas y el granizo buscando a los guerreros (escandinavos/vikingos) caídos en los campos de batalla. Este período de tormentas e invierno sería una prueba de selección de guerreros, los cuales a su vez vagaban por la tierra como los espectros temibles de antiguos ejércitos escandinavos (posiblemente los draugar vikingos).

La llegada de la primavera señalaba el fin de la selección de los guerreros por las Valkirias para ingresar al Valhalla. Las Valkirias entonces se transformaban en mujeres hermosas (o doncellas) y cada guerrero nórdico escogido en el Valhalla obtenía a varias Valkirias como esposas o concubinas (poligamia) como recompensa a su valor.

En otras versiones del mito, la llegada de la primavera era manifestado donde Wotan celebraba ritos carnales con Freya y las Valkirias (poligamia).

El mito de Odín celebrando carnalmente con Freya y las Valkirias la primavera en la noche entre el 30 de abril y 1 de mayo pudo haberse desarrollado en la imaginación de los cristianos y la Iglesia como la interpretación donde Wotan como figura central masculina uniéndose a su esposa Freya y a las Valkirias como sus esposas o concubinas en una especie de orgía poligámica, terminaría siendo visto en realidad como el demonio (que luego tendría forma de macho cabrío) uniéndose en un bacanal con las brujas o hechiceras como sus consortes que viajaban en escobas o sobre animales (los corceles de las Valkirias).

Estos elementos formaron la creencia de que la noche entre el 30 de abril y el 1 de mayo estaba condicionada a las brujas y toda clase de seres malignos.

Si las hermosas Valkirias cabalgaban corceles viajando en el cielo, el mito fue alterado en la época de una Europa cristianizada y serían ahora brujas de aspecto tétrico “cabalgando” escobas voladoras o cabras. Con el cristianismo las valkirias fueron vistas como “brujas” que hacían daño a los hombres.

Walburg pudo haberse confundido convenientemente con el nombre de (Santa) Walpurga por una variante de consonante del nombre. Actualmente los términos son sinónimos.

La celebración de esta fecha de Walpurgis fue adaptada o fusionada bajo el dogma del cristianismo bajo otros conceptos para erradicar el paganismo de los pueblos europeos por creencias más benignas; un ejemplo de ello fue la veneración a Santa Walpurga y a su vez alterando los mitos para hacer verlos como “infernales”.

Con el traslado de los restos de Santa Walpurga el 1 de mayo se adoptó la celebración del antiguo “cambio de estación” como festividad de celebración el 1 de mayo a Santa Walpurga y la noche del 30 de abril como “víspera de Santa Walpurga”.

De esta forma se mitiga y absorbe la celebración de carácter pagano por una de carácter cristiano benigna. El cristianismo por lo tanto absorbió o adoptó dicha festividad con fines acoplados a su dogma y religión.

La tradición a Santa Walpurga continuó y se extendió y con el paso del tiempo la festividad fue nombrada en su honor como: “Noche de Walpurga” ó “Walpurgisnacht”.

No obstante, el mito de los antiguos espíritus y hechiceras como Valkirias quedó grabado en la mente de los habitantes de Europa como legado de sus tradiciones o antiguas creencias. La celebración de Santa Walpurga y el seguimiento del cristianismo sirvió además como medio protección a las antiguas tradiciones paganas de la fecha vistos como “malignos”.

Parte de las atribuciones del cristianismo es el combate a los conceptos de la maldad relacionados con el demonio.

Santa Walpurga no fue la excepción; ya que según la tradición de su santidad, el aceite que desprendía su cuerpo en su tumba fue utilizado no solo para curar las enfermedades sino para combatir los hechizos y a las brujas (se desconoce en qué forma exactamente; posiblemente, según la tradición católica, utilizando el aceite como agua bendita y rociarlo en objetos, personas o propiedades como forma de santificar y repeler demonios).

De ahí que Santa Walpurga haya sido asociada a una santa que por intercesión de Dios combate y repele a las brujas y sus encantamientos especialmente la noche entre el 30 de abril y el 1 de mayo.

Erróneamente, por desconocimiento, confusión de la tradición y la historia de los pueblos europeos, inclusive por animadversión al cristianismo o a la Iglesia Católica específicamente, existen personas que creen y asocian el nombre de Walpurga, Walburga ó Walpurgis con el significado de “bruja”, “hechicera” o “demonio”, los cuales: “Walpurga” y “bruja”, son términos en alusiones totalmente diferentes: Walpurga es el nombre de una santa que combatió al paganismo con la predicación del dogma de Jesucristo y no tiene relación pagana con los antiguos ritos europeos o las brujas en sí.

DIOSAS GERMÁNICAS:

Sin embargo, si Walpurga no significa “bruja”, otra teoría postula por el contrario que Walpurga está asociada con una antigua diosa teutónica llamada: Waldburg, una supuesta diosa del panteón germánico equivalente a la diosa Hel, Nerto o Freya. El problema es que no se tiene conocimiento exacto y fidedigno que una diosa germánica tuviese ese nombre y fuese motivo de adoración; por lo que esta teoría sería forzada buscando explicar una conexión de Santa Walpurga como un invento cristiano para sustituir a una diosa antigua venerada durante la noche del 30 de abril y 1 de mayo con el mismo nombre.

Es posible que dicha teoría tenga confusión de Waldburg, como el nombre de una diosa antigua, con Vardlokkur o Wardlokkur, un término que hace referencia a los cánticos especiales que las brujas germánicas realizaban para someter a los espíritus. 

Esta teoría expresa la versión oscura de una diosa germánica, como referente de la fertilidad y protectora de las hechiceras, convertida a la monja Walpurga por el Catolicismo. Las diosas, brujas, hechiceras y deidades femeninas siempre estuvieron relacionadas con aspectos de la naturaleza como la primavera, el agua (ninfas, uldras o sirenas), la fertilidad o la Madre Tierra.

En la región septentrional de Europa estaba extendida la creencia de la existencia de una diosa que protegía a las hechiceras y que las reunía una vez al año en la cima de una montaña. Posiblemente se trataba de la diosa germánica y escandinava de Nerto, llamada también Nerthus o Eartha (semejante a “Earth” en inglés) que tenía claras atribuciones a la “Madre Tierra” y cuyo culto era celebrado en Germania y por los daneses en primavera.

Siempre han existido las teorías que tras la cristianización de Europa las vírgenes y las santas católicas fueron creadas o asimiladas partiendo de antiguas deidades femeninas dotándolas de caracteres cristianos como una variante para que las personas abandonaran sus creencias paganas.

CARLOMAGNO CONTRA LOS SAJONES:

Otra teoría probable del nacimiento del Walpurgisnacht tendría sus orígenes en las antiguas guerras de la Alta Edad Media del Imperio Carolingio contra los sajones.

Cuando Carlomagno expandió su territorio conquistó Sajonia y otros lugares de Germania sometiendo a sus habitantes paganos al cristianismo. Muchos de estos sajones y germanos se rebelaron contra Carlomagno y otros, a pesar de haber aceptado el cristianismo como religión, mantuvieron en secreto sus prácticas paganas hacia los viejos dioses como Wotan, las cuales consistían en ritos de sacrificios humanos realizados en lugares apartados como el monte Brocken.

Estos sacrificios eran sangrientos. Se conoce que los germanos y escandinavos en sus formas de culto a Odín consagraban a los enemigos como víctimas humanas de sacrificio (prisioneros de guerra por ejemplo). Carlomagno y la Iglesia sabían de ello y dedicaron esfuerzos para erradicar tales prácticas. La guerra contra los sajones duró 30 largos años. Las conquistas de Sajonia y otros lugares de Germania llevaron implicito el abandono forzado del paganismo de la población y convertirse al cristianismo.

Dichos sacrificios humanos debieron quedar grabados en la imaginación de los cristianos siglos después a través de terribles leyendas que fueron relacionados con la maldad, Wotan visto como el diablo y posteriormente le fueron añadidos otros elementos como espectros y luego las brujas, calderos, gatos negros y seres sobrenaturales; elementos relacionados con la brujería de la Baja Edad Media.

Hoy en día la Noche de Walpurga o Walpurgisnacht es vista como la antigua “noche de las brujas” o también la “noche del Diablo”.

EL MONTE BROCKEN:

El monte Brocken o Brockberg de la cordillera Harz tiene la reputación de ser el epicentro de las historias relacionadas con la Noche de Walpurga.

Este monte era en sus inicios un lugar remoto para los avances de la cristiandad y durante el Imperio Carolingio, debido a que era un terreno con amplios bosques, escarpados, pendientes rocosas y amplios valles que constituían un terreno de difícil acceso para las misiones cristianas, además de ser un lugar habitado por fieros clanes de guerreros germanos que ejecutaban sacrificios rituales de humanos o animales y otras prácticas paganas.

Monte Brocken actualmente

Los asentamientos y pueblos en la comarca del Brocken aparecieron hasta mediados del siglo X d.C. y aún así de forma escaza. La montaña tuvo en sus inicios un acceso difícil por sus bosques. En su cima había poca vegetación con un clima frío y una densa niebla permanente la mayor parte del año, pues el clima del Monte Brocken con sus escazos 1,142 metros de altura posee paradójicamente un microclima similar a una montaña de 2,000 metros, con una capa de nieve cubriendo la cima de septiembre a mayo. Además en su cima había rocas de extraña conformación que en la imaginación de los rituales sajones antiguos, las leyendas de Wotan y sus Valkirias y el dogma del cristianismo, fueron atribuidas al diablo o a las brujas y llamadas teufelskanzel: “Coro del Diablo” ó hexenaltar “Altar de brujas”.

Esto fue aunado con las creencias de los textos clásicos antiguos de Eurípides y Plinio que hacían referencia a fiestas de carácter orgiástico en lugares elevados de la naturaleza como la cima de montañas (los bacanales de la antigua Grecia).

Con el advenimiento de la persecución y los juicios de brujas en Europa (especialmente a partir del siglo XIV d.C.) se identificó a los parajes remotos, bosques extensos y lugares de difícil acceso como las cimas de las montañas, y el monte Brocken en especial, como sitios donde solo personas con poderes mágicos, sobrenaturales u otorgados por el diablo podían tener acceso, en este caso las brujas que podían trasladarse a dicho sitio volando en escobas o en los lomos de cabras voladoras y otros animales fantásticos.

LA VISIÓN DEL WALPURGISNACHT, VALBORG O LA “NOCHE DE LAS BRUJAS”:

Según la leyenda, alimentada por los aspectos mencionados, relata que la Noche de Walpurgis o Walpurgisnacht, era una reunión a la que acudían un gran número de brujas de toda Germania y de todos los rincones de Europa.

La reunión era celebrada en la cima del monte Brocken y aquellas brujas de puntos lejanos de Europa, para asistir a la montaña, frotaban su cuerpo con un aceite especial que les permitía volar por los aires y viajar, algunas brujas volaban sobre escobas para llegar a la cima de la montaña y otras más volaban en cabras, perros, gatos, lobos u otros animales afines.

Según las leyendas en una ocasión llegaron a reunirse más de diez mil brujas en la cima del Brocken, no solo de Germania sino de lugares lejanos como Francia, Italia, Finlandia, Suecia y Laponia.

La reunión consistía en el desarrollo de bailes con música de tambores y flautas que alcanzaban el frenesí, la ejecución de toda clase de hechizos junto a calderos, así como juegos, comida abundante en un banquete y en su versión más horrorosa el sacrificio de niños y animales junto a orgías desenfrenadas y al final, el juramento de obediencia al diablo, quien se hacía presente en esa reunión en forma de macho cabrío junto a otros seres infernales y sobrenaturales.

De ahí que las hogueras y los crucifijos en las puertas de las casas de los pueblos en Germania, ya cristianizada, así como la celebración de misas en honor a Santa Walpurga eran formas de espantar a las brujas y los demonios.

La Noche de Walpurgis quedó grabada en la cultura de Germania y otros pueblos de Europa.

Para muchos historiadores modernos la Noche de Walpurgis no es más que el conjunto de ideas basadas en la superstición y el miedo a lo desconocido mezclados con elementos del pasado y tradiciones alteradas (como Odin y las Valkirias) en la imaginación de los hombres.

El Walpurgisnacht aparece en la obra “Fausto” del escritor Wolfgang Goethe.

La noche de Walpurgis ha hecho su aparición también en una versión en la película animada de Walt Disney “Fantasía”.

Actualmente el Walpurgisnacht o “Noche de las Brujas” es celebrada en muchos países de Europa como Alemania, Suecia o Finlandia; aunque las formas de celebración varían, consisten generalmente en hogueras en el campo y fiestas con bebida y comida como forma de dar la bienvenida al verano.   

Bibliografía:

-Cooper, John Michael. “Mendelssohn, Goethe and the Walpurgis Night. The heathen muse in European Culture”. Nueva York. Estados Unidos. 2007.

-Meunier, Mario. Mitología nórdica. Libros La Esfinge. Buenos Aires. Argentina. 2006.

-Callejo, Jesús. Breve historia de la brujería. 2° Edición. Ediciones Nowtilus, S.L. Madrid, España. 2006.

-Baroja, Julio Caro. Las brujas y su mundo. Un estudio antropológico de la sociedad en una época oscura. Alianza Editorial. España. 2015.

-WEB: ACIPRENSA:  https://ec.aciprensa.com/wiki/Santa_Walburga.