LA APARICIÓN DE LOS VIKINGOS:

El primer ataque vikingo conocido de manera “oficial” fue el asalto a las poblaciones y el monasterio de Lindisfarne en 8 de junio del año 793 d.C. según la crónica Anglosajona.

Un monje anónimo de Nortumbria registró el evento: “Los paganos desde las regiones del Norte vinieron con una fuerza naval a Britania como punzantes avispones y dispersos en todos lados como temibles lobos, atracaron, despedazaron y asesinaron…”

Este ataque sería convencionalmente tomado como el inicio de la Era Vikinga. Aunque técnicamente no fue el primero, ni sería el último, aunque sí el mejor documentado, tras el asalto inicial a Lindisfarne los vikingos atacaron con una frecuencia mayor las costas de las Islas Británicas y la costa oeste de Europa irrumpiendo en poblaciones para saquearlas.

Los vikingos de Lindisfarne y de los sucesivos ataques que sobrevinieron, cometerían asaltos relámpago debido a su espíritu guerrero y ayudados por sus barcos, los temibles drakkar (dragón) que eran ágiles, ligeros y de fácil maniobrabilidad. Estos lobos de mar tenían sus regiones de origen en tres países: Noruega, Suecia y Dinamarca que en conjunto forman la tierra de Escandinavia. Esta es una región que se extiende desde la frontera de Dinamarca con Alemania hasta el círculo polar ártico y solo Noruega y Suecia forman la península escandinava.

Escandinavia estuvo cubierta de hielo durante el período glacial. Al derretirse los glaciares ingresaron los primeros pobladores, antepasados de los vikingos, a partir del año 8,000 a.C. Poco se sabe de este período llamado: Vendel. No osbtante, se sabe que las primeras migraciones de habitantes de Escandinavia iniciaron desde los siglos V y VI d.C. hacia las regiones de Inglaterra al oeste y hacia Finlandia hacia el este, principalmente de Dinamarca y Suecia respectivamente.

Algo que caracterizó a los vikingos en esencia, al menos en un principio, fue su procedencia del gélido Norte, su imagen de guerreros despiadados y sedientos de sangre como hombres altos, fuertes, rubios, generalmente con barbas y largas cabelleras doradas, así como sus veloces barcos que les permitieron navegar los mares y remontar ríos para atacar de forma sorpresiva y rápida monasterios, pueblos y ciudades. Todo eso unido al hecho que aquellos guerreros eran paganos.

A partir del siglo IX d.C. a sus actividades de piratería fueron agregadas sus etapas de colonización que los llevó a establecer asentamientos en las islas Sethland y Orcadas, Inglaterra, Francia. Hacia el este: Finlandia y regiones que hoy son parte de Europa oritental hasta Bizancio (hoy Turquía) y hacia el oeste: Islandia, Groenlandia y asombrosamente: América, en las costas de Canadá y Estados Unidos. Atacaron España, tanto la parte cristiana como la árabe en el siglo IX d.C. y remontaron el mar mediterráneo para atacar Italia y poblaciones de costas musulmanas del oriente próximo.

Todos los asaltantes que practicaban incursiones de pillaje fueron conocidos por los escandinavos con el nombre de Víkingr o “vikingos”. Tampoco se descarta que los pueblos cristianos utilizaran alguna palabra específica para nombrarlos y de la cual podría surgir o estar emparentada la palabra “vikingo”.

ORIGEN DE LA PALABRA “VIKINGO”:

El significado exacto de la palabra vikingo es oscura más no incierta. Se cree que los mismos escandinavos adoptaron el término: Víking, cuyo significado sería: expedición militar (sobre el mar) o saqueo pirata. Y el término: Víkingr para saqueador o guerrero marino.

También vikingo o Víkingr hacía referencia entre los escandinavos a: “comerciante aventurero”. Algunas referencias escandinavas también utilizaron el término vikingo para señalar a un “soldado” o “guerrero”.

Según los historiadores existen diversas teorías para determinar el origen exacto de la palabra Vikingo: El término más acertado y aceptado entre los historiadores es la de la palabra: “Vik” que significa Bahía o ensenada y derivado al término: “Víking” junto a “Víkingr” significaría hombre que “marcha” (emprende/sale) rumbo a expediciones de saqueo embarcándose (en un drakkar) desde una bahía o ensenada donde habita (estaba oculto y a resguardo).

Muy significativo, como el ejemplo más característico, los fiordos de Noruega. Excelentes bahías naturales donde los barcos nórdicos partían desde enclaves y poblaciones para expediciones de saqueo.

Una teoría como origen de la palabra Vikingo o Vikingr es la palabra Viken: el cual era la denominación de una bahía larga cerca de Oslo (Noruega) y significaría “hombre que viene de la bahía de Viken“.

Otra teoría es la del término “Vik” proveniente de la palabra germana “Wic” que significa: “lugares de comercio” en Europa continental y las Islas Británicas. Ejemplos: Hamwic, cerca de Southampton en Inglaterra o Quentovic al norte de Francia. Así esta teoría del origen del nombre: vikingo y su vinculación con “Wic”, haría referencia a aquellos nórdicos que asaltaban estas poblaciones comerciantes.

Podría considerarse por lo tanto la teoría que en un principio algunos nórdicos visitaban lugares como puertos y ciudades costeras en calidad de “comerciantes”, cuyo objetivo era espiar la actividad comercial, las riquezas y las defensas militares locales y días o semanas posteriores retornaban para saquear la ciudad o pueblo costero. Esta técnica era conocida como: Strandhögg, y entre los escandinavos esta palabra significaba: una incursión de espionaje seguida de un ataque relámpago.

Otras teorías apuntan a que el nombre Vikingo proviene de la palabra nórdica: Vikja que significa “moverse rápido” o “atacar rápido”. Una condición esencial de los ataques vikingos era el veloz ataque para saquear la población y luego embarcarse con el botín.

Otras hipótesis apuntan a que el nombre vikingo proviene de otras lenguas usadas por los países víctimas de sus incursiones para referirse a ellos.

En este contexto una teoría apunta a que el nombre Vikingo proviene del término del inglés arcaico: Wicing, cuyo significado era “campamento”. Esta palabra fue utilizada para hacer referencia a los campamentos que los nórdicos montaban en sus desembarcos en las tierras que asaltaban.

Los irlandeses llamaron a los vikingos: Gall o extranjeros, al mismo tiempo: finngall o “extranjeros blancos” para los vikingos noruegos y dubgall o “extranjeros negros” para los vikingos daneses.

Los alemanes los denominaron Ascomanni que significa “hombres del fresno” por la madera de sus barcos.

También existe la palabra Vicus, nombre latín dado a los vikingos en Bizancio, la cual los vikingos de Suecia tradujeron como: vaeringr (Varegos) y en Europa Oriental como varjag.

En los límites de Europa oriental se usó la palabra Rus para nombrar a los vikingos y en Finlandia eran conocidos como Ruotsi. Para algunos historiadores tal palabra significa: “remero” de origen nórdico. Otros historiadores relacionan la palabra Rus y Ruotsi con la provincia de Roslagen en la región de Uppland de Suecia.

Para los árabes de Bagdad fueron llamados: Waranke o ar- Rus. Los árabes de España les denominaron: Majus que significa hechicero o una especie de hombre “pagano”.

Los ingleses simplemente les llamaron nórdicos o daneses en general. Los franceses: “normandos” u hombres del Norte.

Reenactment battle at Slavic and Wiking Festiwal in Wolin. Autor: Jakub T. Jankiewicz.
https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Wolin_festiwal_2019_18.jpg

El término vikingo por lo tanto implicaría de forma generalizada: a un escandinavo saqueador (actividad pirata) y guerrero (soldado/formar parte de una hueste, patrulla o tropa), que realiza un ataque pirata a un poblado en la costa o a un lado de un río de forma rápida por medio de un barco. Usar unicamente el término de “saqueador” para definir a un vikingo sería exiguo o insuficiente. Con el tiempo los vikingos atacaron formando ejércitos que realizaron campañas de guerra tanto en los pueblos de la Europa cristiana como en Escandinavia. De ahí que un vikingo era además un soldado y no solo un simple asaltante.

EL SER VIKINGO:

Comprendiendo el término y la actividad de los vikingos, el ser guerrero vikingo implicaba actividades de “ataque y saqueo costero”. Al menos en un principio.

Posteriormente los vikingos fueron realizando incursiones más prolongadas, de tal forma que sus ataques dejaron de ser simples expediciones de pillaje a monasterios y pueblos indefensos, pasando a otros objetivos como regiones, ciudades y reinos lo que implicaría la formación de ejércitos y la aplicación de técnicas de guerra. Esto está reflejado en la llegada del “Gran Ejército Pagano” a Inglaterra en 866 d.C. después de varios asaltos en los reinos ingleses o el asedio vikingo de París en 845 d.C. y posteriormente el establecimiento de asentamientos y bases para iniciar campañas de guerra en búsqueda de tierras.

Según la definición de un “Vikingo” la realidad es que no todos los escandinavos eran vikingos. Los vikingos eran un equipo de hombres escandinavos que ejercían una actividad dedicada al asalto de poblaciones o asentamientos comerciales por medio de un barco, cuyo oficio era la guerra, la extorsión, el arte de la navegación, la exploración y, paradójicamente, también el comercio. No se descarta que también hombres guerreros de edad avanzada y algunas cuantas mujeres que supieran manejar la espada podrían haber formado parte de las expediciones.

Aún así, muy pocos de estos hombres o equipos escandinavos, podrían dedicarse a la “actividad vikinga” a tiempo completo. Los vikingos como “piratas” o “saqueadores” también eran en una buena parte: granjeros, herreros, mercaderes, artesanos, cazadores, marineros, carpinteros, fabricantes de barcos, soldados, mercenarios, renegados, forajidos, bandoleros y guerreros marginados dedicados a actividades de pillaje ocasional durante la primavera, el verano o según se presentara la ocasión, buscando riquezas, tierras y otras formas de subsistencia.

El resto de la población escandinava “no vikinga” estaría recluida en sus territorios dedicados a la agricultura, la pesca o a hacer la guerra en sus reinos de Escandinavia. Un guerrero escandinavo (como un Berseker, un Ulfhednar o el guardia de un Jarl por ejemplo) podría dedicarse a la guerra entre poblaciones escandinavas y no ser necesariamente un vikingo que se embarcara en expediciones de pillaje hacia Inglaterra, Francia o España. Inclusive, un guerrero nórdico “no vikingo” podría ser más fuerte o más violento que un vikingo.

No obstante, es necesario tener en cuenta que la sociedad vikinga tenía una condición guerrera debido, en términos generales, al ambiente en que se desarrolló, la tradición, las guerras y ataques en las sociedades feudales de la Edad Media y por su religión de carácter guerrero-pagano.

Si algo caracterizaba estos ataques de los hombres del norte sobre las regiones de la cristiandad (donde tampoco las guerras eran escasas en los primeros siglos de la Edad Media tras la caída del Imperio Romano) era la forma rápida en que actuaban y sus acciones despiadadas.

Esto fue alimentado, y tal vez exacerbado, por su espíritu bélico guerrero en su religión hacia el dios: Odín; lo que implicaba morir peleando para ir al “Valhalla” y a la vez matar a sus oponentes, además del sacrificio humano de cristianos cautivos en honor de sus dioses.

Por otro lado las acciones vikingas no solo estarían dirigidas hacia blancos cristianos. Actividades de piratería en las zonas costeras estuvieron presentes entre las mismas poblaciones escandinavas. El rey harald I de Noruega (Haraldr Halfdanarson o Harald “cabellera Hermosa”) prohibió el Strandhögg en tierras noruegas.

Los vikingos por lo tanto no solo se dedicaron a las actividades de saqueo sino que estratégicamente colonizaron tierras luchando contra las poblaciones locales, fueron exploradores abriendo nuevas rutas por mar y tierra, actuaron como mercaderes en sus contactos con otros pueblos y por su actividad guerrera fueron reclutados en calidad de mercenarios. Todo esto en conjunto impulsó a muchos nórdicos a migrar, explorar, comerciar y ofrecer sus servicios dedicados a la guerra.

Como colonizadores fundaron asentamientos en Normandía en Francia y el famoso Danelaw en Inglaterra (en estos casos por medio de la guerra) así como colonias en Islandia, Groenlandia y América.

Como exploradores remontaron los ríos de Europa Oriental abriendo nuevas rutas comerciales lo que les permitió llegar a Bizancio, e inclusive Bagdad, y en su recorrido fundar asentamientos.

En el mundo árabe de Oriente próximo y en Bizancio, donde el fuego griego del Imperio Bizantino detuvo la mayoría de las incursiones vikingas, los guerreros del norte se convirtieron en hábiles comerciantes y en mercenarios.

Por otro lado no se debe olvidar que los vikingos fueron expertos marineros con sus barcos ligeros o drakkar, siendo posiblemente su mayor exponente guerrero, ya que les permitió realizar sus incursiones de forma audaz y rápida en sus viajes de exploración, conquista y comercio.

Es necesario reconocer que la Era vikinga en la Edad Media estaba compuesta por la necesidad de expansión y búsqueda de nuevas tierras donde establecerse y por lo tanto el ser Vikingo implicaba ser un hombre con experiencia en las armas, ser marinero, explorador y comerciante. En ese sentido no se descarta la valentía y la tenacidad de los vikingos.

Sin embargo esta imagen o concepto tampoco justifica sus acciones bélicas; ya que en el siglo 21 dichas acciones vikingas del pasado son considerados como actos criminales condenables. No obstante los ataques vikingos considerados despiadados no se diferenciaban mucho con otros ataques, actividades o episodios similares durante la Edad Media.

Carlomagno mandó a decapitar a más de 4,500 líderes sajones por practicar el paganismo durante la guerra en Sajonia o los musulmanes quienes al invadir la península ibérica a partir del siglo VIII d.C. quemaron iglesias y masacraron y sometieron a la esclavitud a miles de cristianos.

Por otro lado algunos historiadores han desestimado y menospreciado las habilidades guerreras de los vikingos mientras que otros autores, alejados de la Historia y de las pruebas arqueológicas, han exacerbado sus capacidades guerreras en gran medida haciendo ver a los vikingos como “guerreros invencibles” (el cine, la televisión y series de ficción, etc).

Los vikingos no fueron invencibles, pero tampoco fueron guerreros con pobres o escazas técnicas guerreras. Los vikingos sabían manejar el hacha, la espada, la lanza y el escudo ya que guerrear era una parte esencial de sus actividades lo que les permitió desarrollar habilidades marciales no carentes de letalidad.

Los vikingos siempre estaban en desventaja numérica y táctica en la gran mayoría de sus incursiones bélicas frente a los pueblos que atacaban. Estos nórdicos embarcados en sus drakkar estaban lejos de sus bases de abastecimientos y hogares combatiendo frente a reinos establecidos con sus fortalezas, milicias y pertrechos intactos.

Eso no les impidió tampoco tener formaciones y tácticas de guerra. El vikingo no era un simple bandido o saqueador sino también un soldado. Para los vikingos, atacar a reinos lejanos como Inglaterra, Francia, España, Italia, Bizancio, etc., implicaba arrojo y valentía para el viaje por mar y tierra, situación que muy pocos reinos imitaron durante la Edad Media.

Los vikingos pudieron conseguir victorias con el saqueo y obtener tierras en otros reinos, no obstante también fueron vencidos en múltiples ocasiones (Bizancio por ejemplo) lo que les obligó a llevar políticas de defensa, comercio o diplomacia con el tiempo.

LA VISIÓN DE LOS VIKINGOS EN LA EDAD MEDIA:

Para los habitantes europeos cristianos, los vikingos eran asaltantes terribles, merodeadores del mar y saqueadores capaces de asesinar a personas sin piedad.

La faceta que alimentaba el miedo a los vikingos eran sus rápidos asaltos, sus veloces barcos, su violencia al atacar pueblos y ciudades entre saqueos y matanzas y, sobretodo, su carácter pagano frente al cristianismo.

En la visión popular de las personas de Europa estaba el horror medieval al sacrilegio de las Iglesias. Los vikingos al atacar las iglesias y monasterios fueron vistos como “demonios del norte pagano” que llegaban desde las heladas regiones de Escandinavia como castigo por sus pecados. Las luchas de Carlomagno contra los ataques vikingos, así como las posteriores incursiones sobre Inglaterra y Francia durante el siglo IX d.C. alimentaron el temor sobre los nórdicos.

Al final los ejércitos cristianos frenaron decididamente el avance de los vikingos, los asentamientos fundados por los “lobos de mar” fueron asimilados y absorbidos por los reinos locales y el cristianismo en su papel civilizador se convirtió en la religión oficial de los colonos vikingos y sus descendientes.

Bibliografía:

-Worth, Lars Brown. “The Sea Wolves, a History of The Vikings”. Crush Publishing. United Kingdom. 2014.

-Brink, Stefan. Price, Neil. “The Viking World”. New York. United States. 2008.

-Graham-Campbell, James. “Los Vikingos. Grandes Civilizaciones del pasado”. Editorial Folio. España. 2005.

-Clements, Jonathan. “Breve Historia de Los Vikingos”. Ediciones B. España. 2008.